• 7 agosto 2026
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  • Cadaqués

Bienvenidos

El cava: una manera catalana de celebrar y dar la bienvenida. En Cataluña, el cava es mucho más que una bebida. Es el sonido de una botella que se abre cuando hay algo que celebrar; es la copa que alzamos para dar la bienvenida, compartir una alegría o desear que empiece una etapa llena de buenos momentos.

La historia moderna del cava comenzó en el año 1872 en Sant Sadurní d’Anoia, cuando se elaboraron las primeras botellas siguiendo el método tradicional. Desde entonces, el cava se ha incorporado de manera natural a muchas de nuestras celebraciones: las fiestas de Navidad, la verbena de Sant Joan, las bodas, los cumpleaños y aquellos encuentros que, sin necesidad de una fecha señalada, también merecen un brindis.

En los apartamentos Riba Pitxot queremos que la llegada a Cadaqués sea precisamente eso: el inicio de unos días especiales. Por este motivo, recibimos a nuestros huéspedes con dos pequeños obsequios que hablan del territorio, de su historia y del placer de disfrutar sin prisas.

Por un lado, un helado elaborado por el maestro artesano Angelo. Encontrarás más información en la web de Es Gelat: https://esgelat.com/es/. También puedes pasar por el local, situado en la planta baja del mismo edificio. Un producto hecho con esmero, creatividad e ingredientes de calidad, que invita a saborear el momento desde el primer día.

Por el otro, una botella de cava Rexach Baqués brut imperial, procedente de una bodega familiar del Penedès con más de un siglo de historia. Según explica la propia bodega, su Brut Imperial Reserva fue el cava elegido por Salvador Dalí el día de su boda con Gala. Una vinculación que convierte este obsequio en un pequeño guiño a la historia del artista y a su estrecha relación con Cadaqués.

Esta botella es, por tanto, mucho más que un detalle de bienvenida. Es una manera de recibir a nuestros huéspedes siguiendo la tradición catalana de celebrar y brindar y, a la vez, de recordar la conexión de Cadaqués con Dalí, con Gala y con una manera de vivir en la que el arte, el paisaje y los pequeños placeres forman parte de una misma experiencia.

Porque llegar a Riba Pitxot también merece un brindis.