El directorio turístico del pueblo recoge más de sesenta restaurantes, con propuestas muy diferentes y algunas cocinas que han alcanzado gran renombre. Hay motivos para hacer de la comida una parte importante de la visita, tanto si buscáis una receta marinera como si preferís descubrir una interpretación más actual del producto local. Fuera de la temporada alta, conviene comprobar los días de apertura y reservar antes de ir: el directorio no garantiza que todos los establecimientos estén abiertos en una fecha concreta.
Empezar con unas anchoas
Un buen comienzo son las anchoas de Cadaqués, servidas con pan con tomate y un chorro de aceite de oliva. La salazón es una de las tradiciones gastronómicas del pueblo y permite disfrutarlas durante todo el año. Para abrir el apetito, se puede pedir una copa de vermut, como el que elabora la bodega Martín Faixó en el Cap de Creus.
El mar marca la temporada
Si vais en invierno, preguntad por las garotas, los erizos de mar que forman parte de la cocina de Cadaqués. Su disponibilidad depende de la campaña de pesca y de la oferta del restaurante. En primavera es buen momento para buscar mejillones de roca; en verano, los crustáceos, como la langosta, pueden convertir una comida en una ocasión especial. Son propuestas para elegir según el momento de la visita, no platos que haya que encontrar todos a la vez.
Escórpora con salsa o un arroz para compartir
Para el plato principal, la escórpora con salsa es una de las preparaciones que la información turística de Cadaqués identifica entre los platos tradicionales. Es una buena elección para conocer el pescado cocinado a la manera marinera, con la salsa y las patatas que lo acompañan.
Si preferís alargar la conversación alrededor de la mesa, podéis compartir un arroz de marisco. Y si os apetece un plato más sencillo, dejaos guiar por el pescado disponible: sardinas, dorada, mero o pagre son otros nombres que aparecen en la cocina local. La disponibilidad y la procedencia concreta del pescado se han de consultar en cada restaurante.
Para acompañar el pescado o el arroz, un vino blanco de la bodega Martín Faixó, elaborado en el entorno del Cap de Creus bajo la DO Empordà, es una opción del territorio.
Terminar con taps de Cadaqués
Dejad sitio para el postre: los taps de Cadaqués, unos pequeños dulces que deben su nombre a su forma de tapón de corcho. Si queréis terminar la comida con otra copa del territorio, la bodega Martín Faixó también elabora mistela de moscatel. Un final dulce antes de volver a caminar junto al mar.
¿Y si queréis aprender a cocinar como en Cadaqués?
La cocina local también se ha compartido fuera de los restaurantes. La agenda turística de Cadaqués programó durante el invierno de 2026 el taller «A Cadaqués, oli i peix», dedicado a aprender recetas tradicionales cadaquesenses. Las sesiones anunciadas tenían plazas limitadas y requerían inscripción previa. Antes de planificar el viaje en torno a esta actividad, consultad la agenda de Cadaqués para saber si se han convocado nuevas fechas.
Cadaqués se puede visitar en cualquier estación, pero la mesa cambia con el calendario. Anchoas y taps ofrecen un hilo conductor durante todo el año; las garotas invitan a venir cuando hace frío, los mejillones en primavera y los crustáceos en verano. La mejor manera de descubrir su cocina es sentarse a la mesa, preguntar por el producto del día y dejar que el pueblo también se explique a través de sus sabores.
Imágenes ilustrativas recreadas con inteligencia artificial. No muestran platos servidos en un restaurante concreto ni ubicaciones exactas de Cadaqués.



