• 2 septiembre 2026
  • -
  • Cadaqués

Excursiones de 1 día desde Cadaqués

Cadaqués, punto de partida. Cadaqués es un destino en sí mismo, pero su situación permite descubrir paisajes muy diferentes sin necesidad de cambiar de alojamiento. En poco más de una hora podemos pasar de las rocas y acantilados del Cap de Creus a las marismas de la llanura ampurdanesa; de un monasterio románico a una ciudad surrealista; de un pueblo medieval a los restos de una antigua ciudad griega frente al mar.

Desde Cadaqués podemos organizar excursiones de un día que combinan naturaleza, patrimonio, arte, historia y gastronomía, y volver al atardecer para seguir disfrutando de la tranquilidad del pueblo y de su bahía.

Sant Pere de Rodes y el Port de la Selva

Una de las excursiones imprescindibles desde Cadaqués es la visita al monasterio de Sant Pere de Rodes, situado en la sierra de Verdera, en uno de los paisajes más espectaculares del Alt Empordà.

Considerado una de las grandes joyas del románico catalán, el monasterio forma parte de un conjunto monumental que permite descubrir diferentes aspectos de la sociedad medieval. A poca distancia encontramos también los restos del antiguo poblado de Santa Creu de Rodes y, más arriba, el castillo de Sant Salvador de Verdera.

Su situación privilegiada ofrece magníficas panorámicas sobre el litoral, el Port de la Selva y el norte del Cap de Creus.

Podemos completar la jornada bajando hasta el Port de la Selva, paseando por su núcleo marinero, descubriendo el puerto y disfrutando de una comida frente al mar antes de regresar a Cadaqués.

Roses: historia frente al mar

Al otro lado de la península del Cap de Creus encontramos Roses, una población con un pasado que se remonta muchos siglos atrás.

La Ciudadela de Roses es un gran recinto arqueológico donde conviven restos de diferentes épocas y culturas. Recorrerla permite entender la importancia estratégica que esta bahía ha tenido a lo largo de la historia.

En la punta de la Poncella, el castillo de la Trinitat domina la entrada al golfo de Roses. Construido en el siglo XVI como fortaleza defensiva, su posición elevada proporciona unas magníficas vistas sobre la costa.

La visita se puede combinar con un paseo por el paseo marítimo, el puerto pesquero y el centro de Roses, o con una comida dedicada al pescado y a la cocina marinera del Empordà.

Castelló d'Empúries y los Aiguamolls de l'Empordà

Dejando atrás el paisaje rocoso del Cap de Creus llegamos a la llanura ampurdanesa, donde el territorio cambia por completo.

Castelló d'Empúries conserva todavía la huella de la época en que fue capital del condado de Empúries. Paseando por sus calles podemos descubrir edificios medievales, antiguos conventos y la imponente basílica de Santa Maria.

Muy cerca se extiende el Parque Natural de los Aiguamolls de l'Empordà, una de las zonas húmedas más importantes de Cataluña.

Lagunas, campos, prados, canales y zonas inundables forman un paisaje especialmente rico en fauna. El parque dispone de diferentes itinerarios a pie y en bicicleta, así como observatorios desde donde contemplar numerosas especies de aves.

Es una excursión especialmente atractiva en primavera y otoño, coincidiendo con los periodos de migración de muchas aves.

Figueres, más allá de Dalí

Figueres es una de las excursiones culturales más completas que podemos hacer desde Cadaqués.

La ciudad está inevitablemente vinculada a Salvador Dalí. El Teatro-Museo Dalí, concebido por el propio artista, es uno de los museos más singulares de Cataluña y una pieza fundamental para comprender su universo creativo.

Pero la relación de Dalí con Figueres va mucho más allá del museo. Su casa natal, la iglesia de Sant Pere, la Rambla y otros lugares de la ciudad forman parte de su infancia y juventud.

Figueres ofrece también otras visitas interesantes, como el Museo del Juguete de Cataluña, el Museo del Empordà o el monumental castillo de Sant Ferran, una de las fortalezas militares más impresionantes del país.

Para quienes se alojan en Cadaqués, visitar Figueres es también una manera de comprender mejor el territorio de Dalí: Figueres, Cadaqués y Portlligat son tres escenarios esenciales de su biografía.

Peralada: historia, jardines y tradición vinícola

Peralada es una buena opción para una excursión tranquila, especialmente para quien quiera combinar patrimonio, paisaje y cultura del vino.

Su casco antiguo conserva calles y edificios que recuerdan el pasado medieval de la villa. Entre sus espacios más interesantes están el claustro románico de Sant Domènec y el entorno monumental del castillo de Peralada.

La historia de la población está también estrechamente vinculada al cultivo de la viña y a la elaboración de vino, una tradición que forma parte del paisaje y de la cultura del Empordà.

Un paseo por el pueblo, una visita cultural y una comida tranquila convierten Peralada en una escapada muy agradable desde Cadaqués.

L'Escala, Sant Martí d'Empúries y las ruinas de Empúries

Un poco más al sur encontramos una de las excursiones históricas más interesantes de la Costa Brava.

El yacimiento arqueológico de Empúries es un lugar excepcional: frente al mismo Mediterráneo podemos caminar entre los restos de las antiguas ciudades griega y romana.

Los primeros comerciantes griegos se establecieron en esta zona durante el siglo VI a.C. Siglos después, Empúries se convertiría también en una de las puertas de entrada de Roma a la península Ibérica.

La visita permite recorrer calles, casas, templos, mosaicos y espacios públicos que explican siglos de historia en un entorno privilegiado frente al mar.

Desde el yacimiento podemos continuar a pie hasta el pequeño núcleo medieval de Sant Martí d'Empúries, con calles de piedra y terrazas frente al Mediterráneo.

Y para completar el día, podemos acercarnos hasta l'Escala, villa marinera especialmente conocida por su tradición pesquera y por sus anchoas.

Otro Empordà a poca distancia de Cadaqués

Una de las particularidades de este territorio es la diversidad de paisajes y de patrimonio que podemos encontrar en distancias relativamente cortas.

El mar, las marismas, los viñedos, los pueblos medievales, los monasterios, los yacimientos arqueológicos y el universo de Salvador Dalí forman parte de un mismo territorio.

Cadaqués es también un buen punto de partida para descubrir la diversidad del Empordà sin renunciar al placer de volver cada día al mismo lugar.

Podemos salir por la mañana, recorrer pueblos, paisajes y espacios cargados de historia, y regresar al atardecer para reencontrarnos con la calma de Cadaqués y su bahía.